Salas de velación en Ferrol

Tanatorio San Lorenzo

7 salas de velación totalmente equipadas

En el Tanatorio San Lorenzo disponemos de 7 salas de velación totalmente renovadas y equipadas para ofrecer siempre la máxima comodidad, intimidad y respeto a los familiares y amigos.

Nuestras instalaciones en Ferrol han sido renovadas y cuentan con todas las comodidades para que la velación sea lo más íntima y amena posible.

Si lo desea, visítenos sin compromiso. Le mostraremos gustosos el tanatorio y le explicaremos las características del servicio que prestamos en todas y cada una de nuestras salas.

El árbol de la vida

Los árboles tuvieron una gran importancia en la cultura celta. La vida de los hombres estaba íntimamente relacionada con los bosques. Éstos les proporcionaban protección, cobijo, leña para alimentar sus hogueras y los abastecían de la caza y los frutos necesarios para su alimentación.

Algunos árboles, como el roble, eran elementos sagrados a los que los celtas guardaban un profundo respeto. Los druidas utilizaban los bosques como aulas donde impartían sus enseñanzas y conocían profundamente los secretos de las plantas, de las cuales extraían los ingredientes principales de sus remedios medicinales y sus pócimas.

Los árboles son esencia de la vida

Cáda arbol tiene su historia

Debido a que las raíces del árbol se sumergían en el suelo mientras sus ramas se elevaban al cielo, el druida lo consideraba el símbolo de la relación tierra-cielo. Poseía en este sentido un carácter central, hasta tal punto de que suponía la esencia del mundo.

Son muchas las civilizaciones antiguas que han establecido su árbol central, ése que era tenido como el eje del mundo: el roble de los celtas; el tilo de los alemanes; el fresno de los escandinavos; el olivo de los árabes; el banano de los hindúes; el abedul de los siberianos... Tanto en la China como en la India el árbol que es considerado el eje del mundo se halla acompañado de pájaros, lo mismo sucedía con los celtas, ya que éstos reposan en sus ramas.

En la tradición bíblica judeo-cristiana, se detecta en el relato de la tentación del libro del Génesis, los grandes árboles que figuraban a veces en los Salmos. Este árbol simboliza la cadena de generaciones, cuya historia resume la Biblia y que culmina con la llegada de la Virgen y de Jesucristo.

Cada árbol tiene una historia oculta, legendaria, que contar y sólo la contará a quien comprenda que en su tronco, en sus raíces y en sus ramas late la vida de un ser majestuoso.

Nuestras salas velatorias

SALA I - SAUCE

El sauce se encuentra en la Europa central y meridional. Se conoce como sauce blanco debido a su corteza gris (la variedad americana recibe el nombre de sauce negro, por su corteza oscura). Posee propiedades curativas en su corteza, recomendada por herboristas experimentados. Con seguridad, los druidas utilizaban su corteza astringente para curar las lombrices y la disentería, si bien, al igual que la vellorita, se utilizó en principio como analgésico en las enfermedades artríticas que eran tan comunes en el húmedo clima del la Europa del Norte.

SALA II - CIPRÉS

En la cultura celta, el ciprés fue objeto de una peculiar adoración en virtud de sus hojas perennes. Al margen de la estación anual, el hecho de que siempre apareciese florido daba pie a interesantes postulados acerca de sus propiedades gerontológicas. Merecía una especial atención gracias a sus cualidades vigorizantes. Sus semillas, convenientemente tratadas, permitían a sus consumidores ganar en fuerza y salud. Ahora bien, para que la ingesta surtiera su efecto cabía seguir aquella dieta en exclusiva durante meses.

SALA III - MAGNOLIO

Una de las mayores virtudes del magnolio son sus enormes flores blancas, vistosas y de un perfume muy intenso. De ahí que se haya convertido en uno de los árboles ornamentales más cultivados en todo el mundo. Su nombre científico, Magnolia Grandiflora, hace alusión al profesor de Botánica Pierre Magnol (siglos XVI y XVII) y sus flores de gran tamaño (grandiflora). Aunque se pueden encontrar en cualquier rincón del planeta, su origen se encuentra en el norte de América, si bien existen variedades en Oriente e Inglaterra.

SALA IV - ABEDUL

Es el árbol del Inicio, y para los celtas es el primer mes arbóreo, que recorre el ciclo que va desde el 24 de diciembre al 20 de enero del calendario gregoriano. Por ello los druidas y celtas en general lo adoptaron como inspiración para su rueda anual y le dieron la primera letra de su alfabeto, el inicio, Beth. En él vieron la luz etérea que simboliza el dryad o espíritu del árbol.

SALA V - ACEBO

Las antiguas costumbres celtas proporcionan otra forma de ver al acebo, pues los druidas ya decoraban sus cabañas con un uso responsable, con las ramas de hoja perenne, durante Giamos, como una forma más de permitir a los espíritus silvestres de la naturaleza que morasen junto a los que los veneraban y respetaban. Conocedores también de sus propiedades curativas, fue por ello más que apreciado, llegando posteriormente a ser emblema de diversos clanes de las Altas Tierras de Escocia.

SALA VI - ARCE

La procedencia del nombre del género es incierta. Una de las teorías es que procede del latín "hacer" (afilado), referido a las puntas características delas hojas o a la dureza de la madera que, supuestamente, se utilizaría para fabricar lanzas.

SALA VII - ÁLAMO

El álamo es una especie de luz y de temperamento robusto. Suele mostrar gran avidez hacia el agua, por lo que es frecuente encontrarlos a la vera decorrientes de agua superficiales o delatando cursos subterráneos. De crecimiento rápido, pueden alcanzar grandes tallas.